Propiedad intelectual: toma todo de mis ideas pero no te apropies nada de mi trabajo

Hay una célebre cita de Mark Twain que resume bien la incompresión histórica en torno a la propiedad intelectual:

Sólo una cosa es imposible para Dios: encontrarle algún sentido a cualquier ley de copyright del planeta

Con el fragmento de este texto de Séverine Dusollier (aunque recomendamos su lectura íntegra) esperamos a ayudar este 1º de mayo a acabar con los constantes e interesados mitos que hay en torno a la propiedad intelectual. Defendamos los derechos de autor por lo que verdaderamente son.

Las negritas son mías. Que lo disfruten.

Una línea divisoria fundamental entre el objeto del derecho de autor y del dominio público reside en el principio de la dicotomía idea/expresión. Según este principio, sólo las expresiones creativas pueden recibir protección, mientras que las ideas o la información pueden ser utilizadas libremente por todo el mundo, o, según las famosas palabras de Desbois, son “de libre parcours”.

Las obras son la manifestación y materialización de ideas, hechos, principios, métodos. En realidad, la noción de obra se apoya en la dicotomía idea/expresión,1aspecto éste anterior incluso a la cuestión de qué es una obra literaria y artística o de qué es una obra original. Ideas, hechos, estilo, métodos, asuntos, mera información, conceptos, son pues, por naturaleza, materiales sin protección que constituyen bienes públicos en el sentido estricto del término. Y cabe afirmar que juntos conforman un dominio público ontológico.

Aún las ideas pueden estar protegidas por prerrogativas como el secreto profesional o la no divulgación, pero “una vez que el autor revela su obra al público, toda idea contenida en la obra pasa al dominio público, y el autor debe contentarse únicamente con mantener el control sobre la forma con que vistió tales ideas”.2

Estas consideraciones, más que para separar el ámbito del derecho de autor protegido del dominio público, que carece de protección, servirán como criterio para determinar posibles infracciones del derecho de autor, puesto que sólo la copia de una manifestación creativa, y no de una idea, podrá considerarse un acto de infracción del derecho de autor.

1 V.-L. Benabou, “Pourquoi une œuvre de l’esprit est immatérielle”, Revue Lamy Droit de l’Immatériel, enero de 2005, p. 53.

2 C. Joyce, M. Leaffer, P. Jaszi, T. Ochoa, Copyright Law, Lexis Nexis, 7ª edición, 2006, p. 106.

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Acerca de David García Aristegui

David García Aristegui nació en 1974 y es Licenciado en Ciencias Químicas (Bioquímica) por la Universidad Complutense de Madrid. Publicó el libro ¿Por qué Marx no habló de copyright? (Enclave de Libros) en 2014, y desde entonces desgrana sus pensamientos a través de sus ya habituales artículos críticos en varios medios de comunicación. Destaca entre sus textos el capítulo sobre SGAE en CT o la Cultura de la Transición (DeBolsillo, 2012) o el prólogo para Criminales del copyright (Hoja de Lata, 2014). Fue el creador de uno de los pocos programas dedicados en exclusiva a la propiedad intelectual, Comunes. Actualmente imparte la asignatura de Propiedad Intelectual en el Grado de Creación Musical en la Universidad Europea de Madrid; colabora en Barrio Canino, realizado desde Ágora Sol Radio, y con los colectivos Ciencia Para el Pueblo y la Unión de Sindicatos de Músicos, Intérpretes y Compositoras. Su último trabajo ha sido el autoeditado Sin mono azul. Breve historia del sindicalismo en el trabajo cultural (1899-2015) y en el 2017 se publica, junto a Ainara LeGardon, SGAE: el monopolio en decadencia.
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2 respuestas a Propiedad intelectual: toma todo de mis ideas pero no te apropies nada de mi trabajo

  1. EMe Sax dijo:

    Según eso, sólo la interpretación musical de una obra es protegible? Parece que ese texto lleva a esa conclusión “el autor debe contentarse únicamente con mantener el control sobre la forma con que vistió tales ideas”

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    • Evidentemente no, se protege tanto la composición musical como la interpretación. ¿Qué no se puede “proteger”? la progresión de tres acordes típica del blues, rock, pop… http://en.wikipedia.org/wiki/Three-chord_song Eso sería la idea. La expresión de esa idea son todas las canciones basadas en esa progresión.

      Igual con las letras, no puedes evitar que alguien componga canciones sobre un hombre dolido porque su pareja le ha dejado (esa sería la idea). Sí que puedes denunciar al alguien que utilice estrofas enteras de una canción compuesta por tí sin tu permiso (eso sería la expresión).

      Espero haberlo explicado mejor así, aplicado al ámbito de la música. Como se demuestra, la propiedad intectual no es tan restrictiva como se ha vendido todos estos años desde la cultura libre. Es hora de ir aclarando conceptos y términos, así sí que podrá darse un debate productivo y que se acerquen posturas.

      Un abrazo,
      David.

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